El Potro – crítica: Brillante reencuentro con Rodrigo

Con una sólida performance de Rodrigo Romero como El Potro, «Lo Mejor del Amor» es una notable biografía que recobra la magia de El Potro

Sinopsis

Cuenta la historia del cantante cordobés de cuarteto Rodrigo Bueno, quien logró internacionalizar el género y se volvió un ídolo absoluto en Argentina hasta su fallecimiento inesperado en el 2000 con 27 años.

Reparto

  • Rodrigo Romero como Rodrigo «El Potro» Bueno.
  • Florencia Peña como Beatriz «Bety» Olave.
  • Jimena Barón como Marixa Balli.
  • Fernán Mirás como José Luis «Oso» Gozalo.
  • Daniel Aráoz como Eduardo «Pichín» Bueno.
  • Malena Sánchez como Patricia «Pato» Pacheco.

Lorena Muñoz ya había firmado un notable relato sobre otra grande de la música popular argentina. Gilda: No me arrepiento de este amor fue una carta de amor a la cantante bien recibida por la crítica. En 2018, el éxito confirmó que El Potro: Lo Mejor del Amor, es un paso adelante.

Lo malo: músicas y músicas

Aunque aplaudamos su dinámica, lo malo está en la banda sonora no hecha por Rodrigo. Las composiciones en El Potro son sencillamente muy repetitivas y muy, pero muy poco originales. La capacidad de emular el encanto cuartetero se aplaude a los encargados de sonido, pero el craso error proviene de una muy cursi música que, en realidad, no expresa mucho. Si hay momentos emotivos, es por la gran conexión del elenco

Lo bueno: Rodrigo es Rodrigo

La noticia más importante es si el actor da o no en el punto. Hay que decir que Rodrigo Romero es Rodrigo Bueno. Es el potro. Luce, sonríe, baila y canta como lo haría el cantante de «Soy cordobés». No hay ningún conflicto con verlo moverse o cantar debido a su gran parentesco.

Si hablamos del resto del elenco, este logra convencer y emocionar por partes iguales. Los padres, aunque con poco tiempo, logran dar destacadas actuaciones. No obstante, es Mirás es quien junto a Rodrigo consiguen la mejor química de la película. Incluso por sobre sus amores, su mánager «forzado» y el talentoso cantante brindan los mejores momentos en cuanto a emoción.

Buenos ritmos

Cuando hablamos de la música y cómo esta se entreteje con el relato dan en el tema. Sus grandes éxitos no quitan minutos de más a la trama -¿escuchaste Bohemian Rhapsody?- y por momentos lo fiestero se mezcla con lo dramático.

Es de decir que el drama familiar, hasta el descontrol del propio Rodrigo -con momentos muy fuertes no aptos para todos- no temen dejar malparado al ídolo. Pero cuando se muestra su faceta más humana, su amor a la familia y a su hijo, logra la simpatía y que entremos en conflicto junto con los personajes por lo que vemos en pantalla.

Tenemos, en suma, un relato que, con sus licencias, nos introduce en el turbulento y meteórico ascenso del rey del cuarteto con las luces y sombras que uno desea ver para conocer a su ídolo. Rodrigo, entre el éxtasis de las drogas y su pasión por la música, son el combustible bien utilizado por Muñoz para dar otro gran trabajo biográfico que a cualquier fan encantará y enganchará al espectador casual.

Calificación: 8,6/10.

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