Jordan Peele: perspectiva actual del racismo en EEUU

(Photo credit should read FREDERIC J. BROWN/AFP/Getty Images)

El neoyorkino Jordan Peele ofrece dos grandes obras del séptimo arte dentro del género de suspenso y terror, y expone a su vez una mirada contemporánea sobre lo que en Estados Unidos ya tiene larga data como realidad social y política: el racismo.

Tanto Get out (2017, Oscar al mejor guión original) como Us (2019) poseen una gran cantidad de mensajes sociales y políticos, algunas claras de ver, otras un poco más codificadas dentro de la idea y la historia, que en otras palabras nos dicen «el racismo se ha abolido, pero no ha terminado y encima evolucionó». Peele nos demuestra en ambas películas que el racismo encontró una forma amable y astuta de sobrevivir en la mente y, por qué no, en los corazones de los estadounidenses.

Get out relata la situación en la que Chris Washington (Daniel Kaluuya) se vió envuelto tras ir de visita a la casa de sus suegros Missy (Catherine Keener ) y Dean (Bradley Whitford ). Toda una familia, de raza blanca, recibiendo con los brazos abiertos a un chico de raza negra. Pareciera que las barreras del prejuicio habían caído definitivamente. Cuando Dean habla con Chris sobre su apreciación hacia «su raza», lo hace hasta con cierta (y un poco perturbadora para Chris) admiración.

Luego, la trama va develando el verdadero propósito de tanta hospitalidad. Un retorcido intento de mantener a su familia y a su linaje con la juventud, la fuerza y las virtudes de otras razas, reconocidas por ellos como superiores en resistencia, su fama de buena dotación sexual, entre otras.

Us, por su parte, eleva la apuesta de la temática de experimentación con humanos. Lupita Nyong’o da vida a Adelaide Wilson, quien de niña tuvo la oportunidad de conocer a su clon Red, que vivía en los espacios subterráneos que minaban bajo los pies de todos los estadounidenses.

Tras años de ese acontecimiento, Red y todos los demás clones de otras personas emergen de esos espacios para infringir miedo y pánico en la superficie. En el primer encuentro de la familia Wilson con sus propios clones, Gabriel «Gabe» Wilson (Winston Duke) les pregunta quiénes son, a lo que Red le responde «somos norteamericanos» dando a entender que son ellos mismos los artífices de aquella complicada y escalofriante situación. La premisa de que aún se realizan experimentos con personas sin su consentimiento, también responde a un pensamiento de superioridad por parte de quienes lo llevan a cabo, que va de la mano con el fenómeno del racismo.

Ambas propuestas de Peele son atrapantes en todo momento en cuanto a trama y desarrollo. Cada detalle se va convirtiéndo en información valiosísima durante el transcurso de la historia. Los desenlaces también representan un punto de atracción más que de cierre de lo contado, por lo que recomendamos no dejar de verlas.

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